Seúl. DiarioPjRD.-
Aunque los K-dramas triunfan en todo el mundo, la industria detrás de estas producciones está en peligro. Unas doce asociaciones del sector televisivo en Corea del Sur —que reúnen a productores, guionistas, actores, directores, canales y técnicos— advirtieron este miércoles que la fabricación de series y telenovelas locales se encuentra al borde del colapso, por lo que exigieron un mayor respaldo económico del Estado.
Los números reflejan la crisis. La Asociación Surcoreana de Productoras de Dramas reportó que la producción nacional se redujo cerca de un 30 % entre 2022 y 2024. Además, las tres cadenas abiertas más importantes del país recortaron drásticamente sus estrenos, pasando de 91 producciones en 2012 a solo 32 en 2023.
El sector señala varios culpables: el aumento en los costos de rodaje impulsado por la llegada de plataformas internacionales, la menor inyección de capital en la televisión tradicional y los obstáculos que enfrentan las productoras para conservar los derechos de sus obras y generar ganancias a largo plazo.
Ante esto, los gremios proponen una meta clara: recuperar el volumen de producciones al año y crear un fondo de financiamiento a mediano y largo plazo cercano a 1 billón de wones (unos 744 millones de dólares). También rechazaron los tijeretazos fiscales previstos para 2027, que restarían 4,500 millones de wones al presupuesto del Ministerio de Cultura para el sector audiovisual y 4,400 millones al organismo regulador de televisión.
El llamado de alerta coincide con cifras recientes de la Agencia Surcoreana de Contenidos Creativos (KOCCA), que estimó una caída del 1.3 % en la facturación audiovisual durante 2025 (cerrando en 24.66 billones de wones) y una baja del 4.4 % en los ingresos de las productoras independientes en 2024.
Para frenar el deterioro, el sector pide que el Gobierno tome la delantera y motive nuevas inversiones junto a las televisoras y servicios de streaming, restaurando así el flujo entre financiamiento, producción, distribución y retorno de capital. Todo esto para proteger un fenómeno cultural que ha conquistado audiencias globales con éxitos masivos como La reina de las lágrimas y Aterrizaje de emergencia en tu corazón.